30 de marzo de 2010

PALENQUE

Palenque es considerada como una de las mayores joyas y creaciones del hombre mesoamericano. Localizada en medio de la selva. No solamente se conformó como una gran civilización, sino que además logró que ésta se desarrollara bajo una organización política y social sostenida por altos valores religiosos, humanísticos, artísticos y científicos, antes de cualquier contacto con el mundo occidental.

Dentro de una zona selvática se encuentran conjuntos comunicados entre sí por medio de plazas y escaleras. Dichos conjuntos se caracterizan por ser parte de la renovación arquitectónica de los mayas: ligereza en los volúmenes de las construcciones. Entre ellas sobresalen el Templo del Norte, el Templo del Conde, el juego de pelota, Templo del Sol, el Acueducto, el Palacio, entre otros.
























































LA VENTA

Actualmente la tradición oral nos indica que el nombre de La Venta proviene del hecho que a finales del siglo pasado, esta localidad se especializaba en la venta de madera, por ello, los vecinos para referirse al lugar le llamaron "La Venta".

La Venta es el principal sitio arqueológico de la cultura olmeca, tuvo su apogeo entre 900 AC y 400 AC. Se levanta sobre una isla en medio de la región pantanosa que forma el río Tonalá, en el límite entre Tabasco y Veracruz, zona rica en flora y fauna. La superficie de la isla es de apenas unos 5.2 km². En el centro de la isla, los edificios forman una plaza en forma de rectángulo irregular, con una pirámide principal localizada en el centro, montículos y monumentos en el norte y en el sur.

Esta zona arqueológica tiene gran importancia por su antigüedad, en el patrón y orientación tan regular de su arquitectónica y en su función como un centro cívico- ceremonial y residencial.
Las piedras grandes de basalto fueron traídas de las montañas de Tuxtla, fueron utilizadas exclusivamente para los monumentos incluyendo las cabezas colosales, los "altares" y varias estelas.




















29 de marzo de 2010

COMALCALCO

Comalcalco que en lengua nahua significa "Lugar de comales", se ubica en las tierras pantanosas de Tabasco.

El patrón de asentamiento de Comalcalco es típico del periodo Clásico maya (200 al 900 DC).

Su esplendor es contemporáneo al de Palenque.

La ciudad está formada por conjuntos de edificios religiosos y habitacionales, generalmente asentados sobre plataformas, en cuyos los alrededores se han encontrado los cimientos de chozas construidas en terrenos pantanosos.

Al igual que en otras ciudades mesoamericanas, aquí también se han encontrado plazas, altares, pequeños basamentos con tumbas en su interior y otras estructuras que conformaban el centro cívico-religioso.

El rasgo es el más interesante del sitio, es la evidencia de una técnica construcción única en su género: a pesar de que en los edificios más antiguos las paredes están hechas de tierra y argamasa de concha de ostión, en las construcciones posteriores ya se presenta un importante cambio con el empleo de ladrillos cocidos.

En Comalcalco fue empleado como material básico de construcción y aun cuando su uso pudo ser propiciado por la ausencia de piedra en la zona.

Algunos de los ladrillos se encuentran grabados o modelados con figuras de casas, animales, personajes ricamente ataviados, figuras geométricas, planos arquitectónicos y formas tomadas del medio ambiente, pero tal parece que estas piezas no tuvieron un uso ornamental, dado que, curiosamente, las figuras aparecieron en el lado recubierto por la argamasa que unía los ladrillos.



























28 de marzo de 2010

CHICHEN-ITZA

Chichen Itzá significa en lengua maya "Boca del pozo de los Itzá u orilla del pozo de los Itzá", refiriéndose sin duda al cenote sagrado o de los sacrificios que se localiza en las inmediaciones de este conjunto arqueológico.

La ciudad tuvo un auge hacia los años 600 y 900aC, para luego ser abandonada y refundada por los itzáes en el año 500 dC; fue el sacerdote maya Lakin Chan, conocido también como Itzamná le dio nuevo florecimiento a esta urbe. A partir de entonces, a sus habitantes se les conoció con el nombre chanes o itzáes. Esta ciudad nunca fue abandonada, sino que tuvo una ininterrumpida ocupación hasta la llegada de los españoles en 1526.

El conjunto de Chichén Itzá se extiende cerca de 15 km2 y sus construcciones revelan varios estilos correspondientes a las diversas etapas de su evolución. El estilo arquitectónico que predominó en las primeras construcciones fue el Puuc, región a la que pertenecen ciudades como Uxmal y Sayil. Ejemplos de este estilo son los edificios de Las Monjas, el Anexo, la Iglesia, la Casa del Venado, el Akabdzib, entre otros.

Una vez que se asimilaron estilos de otras áreas de Mesoamérica, en especial del Golfo y del Altiplano, en Chichén Itzá se desarrolló un estilo propio tanto en la decoración y planificación como en la iconografía. A este estilo se le ha denominado maya-tolteca de Chichén Iztá. Ejemplos de dicho estilo son construcciones como el Castillo, las Mil Columnas, el Juego de Pelota, el Tzomplantli y el Templo de los Guerreros, entre otros.

Este sitio fue un importante centro ceremoniales de la cultura maya durante los años 900 y 1200 dC. De estas fechas datan las construcciones más formidables que se conservan, de las cuales la más destacable es la pirámide de Kukulcán (versión maya de Quetzalcóatl), también conocida como el Castillo. Es aquí donde dos veces al año, en el equinoccio de primavera y en el solsticio de otoño, tiene lugar un espectáculo único en el mundo: un juego de sombras sobre el edificio simula una serpiente que desciende hasta perderse en la tierra.

El Castillo posee una pirámide oculta más antigua, en cuyo interior se encuentran un Chac Mool (dios asociado al culto de la lluvia) y un trono de jaguar pintado de rojo con incrustaciones de jade simulando su piel. Este edificio ha sido interpretado como la expresión material de un calendario, debido a que si se suman los escalones de las cuatro escaleras y los de la entrada del templo, dan un total de 365, el mismo número de los días del año.
















































UXMAL

Según las fuentes históricas y arqueológicas, la construcción de la ciudad inició varios siglos después de nuestra era, alcanzando su esplendor hacia el año 800 de nuestra era.

Debido quizá a una mejor administración de los recursos económicos, logró predominar sobre los demás centros, llegando a convertirse en un centro político y administrativo que gobernaba todo el territorio. Actualmente se considera que en esta ciudad alcanzó su máximo desarrollo el estilo conocido como Puuc (peculiar forma arquitectónica de la región).

Esta zona arqueológica es conocida como la "Tres veces edificada", debido a las etapas que se han reconocido en sus construcciones, mismas que muestran las diferentes influencias culturales que ha tenido la región. Esta mezcla de diversos estilos ha permitido establecer la cronología del sitio.

La belleza arquitectónica y decorativa se obseva en los edificios dispuestos alrededor de patios o cuadrángulos, en los que predomina la horizontalidad, bellos frisos en las fachadas elaborados a partir de miles de pequeñas piedras perfectamente pulidas y ajustadas que forman mosaicos geométricos de una perfección no igualada en toda la zona maya.

Sobresalen las monumentales pirámides truncadas y los "chultunes", depósitos semiesféricos cavados y recubiertos donde se almacenaba el agua de lluvia. Los principales edificios de esta zona son: la Pirámide del Adivino, el Palacio del Gobernador, el Templo de las Tortugas, el Cuadrángulo de las Monjas, el Templo de los Falos y el Palomar.

Además de ser uno de los sitios arqueológicos más hermosos del mundo maya, también es el más decorado, por lo que es comparado con algunos recintos edificados por culturas griega y romana.







































BONAMPAK

Es un centro ceremonial maya es indiscutiblemente uno de los lugares más bellos, impresionantes y complejos de la América Septentrional, ya que en pleno corazón de la selva lacandona, se encuentra una serie de construcciones, que da testimonio fiel del esplendor de esta cultura.

Bonampak, vocablo maya que significa "Muros pintados", y justamente en ello reside la fama de este sitio, ya que sobre los muros de los recintos hay pinturas de una calidad indiscutible, lo que hace suponer una extraordinaria concepción del color de los pintores mayas.

Del conjunto total solamente la Gran Plaza y la Acrópolis están exploradas. En la primera se levanta la magnífica Estela 1, que muestra a Chaan Muan II vestido con gran lujo para celebrar su quinto año de gobierno.

Sobre la Acrópolis, que sigue los desniveles del terreno, se construyó el edificio de las pinturas. Éste posee tres cámaras; la primera muestra la ceremonia de presentación por parte de la familia gobernante, así como la procesión de los músicos; la segunda, la batalla, presentación y suplicio de los prisioneros, y la tercera la celebración del triunfo.

Durante mucho tiempo las ruinas estuvieron cubiertas de carbonato de calcio; sin embargo, gracias a ello las pinturas lograron conservarse en buen estado.
































7 de febrero de 2010

La suerte del novio

En la mañana del martes pasado, reportaron los periódicos con titulares discretos, la muerte por suicidio de Madame Ruskins, famosa escritora francesa que a temprana edad alcanzó gran renombre, a mediados de la década de los sesenta. Desde hacia algunos años poco se sabía de la vida de Madame Ruskins, salvo que vivía en un cómodo departamento en la Rue Norvins a pocos pasos de la Basílica del Sacre Coeur en el quartier de Montmartre.

En la reseña sin embargo, volvía a revivir historias y especulaciones de la época dorada de la escritora, sus múltiples matrimonios con ricos y famosos, sus escándalos en bares y restaurantes de la ciudad, pero la noticia a la que le dedicaban mayor despliegue era la misteriosa desaparición de su tercer esposo, el jeque árabe Abdullah bin Hamad, segundo hijo del emir de Qatar, durante su luna de miel. Los diarios mencionaban que la pareja se había conocido en una fiesta que daba el productor de cine Carlo Ponti en el afamado hotel Crillon de París y luego de algunas semanas habían anunciado su boda en una exótica isla del mediterráneo, donde asistieron gran número de personalidades. La prensa europea se había deleitado cada día, dando exclusivas de los alcances de los preparativos y el elevado presupuesto del evento. Al parecer, entre las diversas formas de sorprender a sus invitados, llevaron un par de leones amaestradas, para escoltar a la pareja hasta el altar.

Madame Ruskins, o Claudette como la conocían sus seguidores, llegaba al matrimonio con el jeque a pocos días de cumplir sus treinta cinco años, convirtiéndose en un cuento de hadas para los amantes del amor. Luego de la ceremonia, embarcaron con algunos amigos en el yate real y emprendieron su luna de miel. Las aguas del mediterráneo de un azul profundo, estaban en total calma. Algunos de los invitados comentaron en sus interrogatorios, que la fiesta había continuado hasta altas horas de la madrugada y que los recién casados se veían felices compartiendo con todos sus amigos.

Al día siguiente, a las diez de la mañana, el marinero en jefe tocó la campana y pasó de camerino en camerino, invitando al desayuno en la terraza principal. Media hora mas tarde, se vio bajar a Claudette sola, vestida con un traje muselina largo escotado, de color blanco, luciendo radiante sin ninguna huella en su precioso rostro a causa del trasnoche.

-Se veía tranquila, luminosa diría yo – dijo Maurice Chevalier, celebre actor francés durante su declaración. – supusimos que Abdullah estaría reposando en su recamara. –

Así pasaron las horas del día, de la noche y gran parte del día siguiente, sin que nadie pudiese ver al jeque. Al atardecer, tocaron puerto en una de las islas griegas llamada Kymolos. Para ese entonces, ya los pasajeros y tripulantes del yate se cuestionaban la ausencia de Abdullah y se rumoraba, que algunos empleados al servicio del yate habían entrado al camerino privado de jeque sin haberlo visto. Al preguntarle a Claudette por su esposo, ella se mostraba serena y simplemente respondía que se encontraba descansando.

Algunos invitados bajaron para recorrer las calles de la pintoresca isla, aprovechando que el yate no zarparía hasta el día siguiente y fueron recibidos por las autoridades locales como huéspedes ilustres, quienes los invitaron a cenar en el pueblo. Por supuesto, que la comidilla de todos era la singular desaparición de novio y a medida que avanzaba la velada, las especulaciones iban tomando dimensiones y afirmaciones desproporcionadas.

Al día siguiente, al retirarse el yate de las costas de Kymolos, las autoridades que se habían enterado de la desaparición del jeque, dieron aviso a las demás islas para que efectuaran una inspección en su próxima parada.

Veinticuatro horas después, el yate ancló en la isla de Syros, conocida por su
música “rebétika” o música popular de los bajos fondos y de inmediato las autoridades pidieron permiso para subir al barco y entrevistarse con Madame Ruskins por tratarse de un asunto de considerable gravedad. Claudette los recibió minutos más tarde en el despacho de Abdullah. Pero al preguntarle donde se encontraba su esposo, dijo que descansaba en su habitación. La autoridad en jefe, el capitán de marina Damián Demitrio, solicitó permiso para revisar los aposentos privados del jeque, constatando que no había nadie. Al volver a preguntarle a Claudette, que permanecía elegantemente apacible, dijo no saber donde podría estar. Así de simple; no sabía nada, desconocía donde estaba su esposo y no lo había vuelto a ver desde momentos después de la fiesta.

Los diarios amarillistas de Londres, encabezaron sus titulares con frases como “!Claudette pasó la noche de bodas, pero no se sabe con quién!” Rápidamente la noticia dio la vuelta al mundo y se cocieron toda clase de conjeturas. Claudette aparecía en las primeras páginas de la prensa, más bella que nunca, con una expresión serena en su rostro. Siempre tenía una actitud amable, tanto para las autoridades como para los reporteros que la bombardeaban con preguntas de de todo tipo. Pero siempre fue constante en su respuesta, al decir que no tenía la menor idea de lo que le hubiese podido pasar a su amado esposo. El público estaba indignado y sorprendido. Algunos, tomaron partido por la bella escritora, aludiendo que todo se podía esperar de esos árabes que tenían harenes llenos de mujeres y hacían el amor con cabras. Para otros, esto era un caso inaudito; la repentina desaparición del novio en plena noche de bodas, estando con su esposa en la alcoba nupcial y la sorprendente tranquilidad de Madame Ruskins generaba muchas dudas.

El capitán Demitrio, tomó el encargo de entrevistar a cada uno de los invitados y tripulantes del yate, tarea nada fácil tratándose de personalidades complejas y con un alter ego difícil de manejar. Pero el capitán era conciente de sus encantos y lo bien que su traje blanco de la marina resaltaba su personalidad. Era por supuesto un hombre joven con un gran atractivo físico y había superado muchas pruebas y ascensos en su carrera, por su innata sensualidad, que desplegaba en cada movimiento de su cuerpo. Se podría decir, que era un afrodisíaco andante.

Curiosamente, nadie parecía tener prisa en terminar su declaración. A último momento, los entrevistados, recordaban algún aspecto sin importancia, en su afán de contribuir a esclarecer el caso. El capitán Demitrio tenía el don de la paciencia y recibió a cada uno de los invitados y tripulantes del yate, sin importar su sexo ni edad, con una amplia sonrisa en su boca, que dejaba a los declarantes, a merced de sus preguntas y la determinación para proporcionarle la más minuciosa confesión.

Pero al cabo de algunos días, no había nada nuevo. Abdullah seguía sin aparecer. El padre del jeque, el emir de Qatar, hizo una aparición inesperada en Syros y permaneció toda la noche, hasta la tarde del día siguiente, en los recintos privados de Claudette. Ese incidente dio para pensar que había venido a vengar la muerte de su hijo. Pero para sorpresa de todos, no se escucharon ruidos sospechosos provenientes de la habitación de la escritora y la única vez que permitieron a una mucama entrar, fue para llevarles una bandeja ostras y una botella de vino blanco. El capitán de marina no sabía como interpretar este acontecimiento, por lo tanto, pidió hablar a solas con el gobernante. La solicitud fue recibida por unos de sus secretarios privados, luego transmitida a otro de mayor jerarquía y así sucesivamente, pasando por más de diez asistentes de su majestad. Finalmente le entregaron una agenda al capitán Demitrio, para que se presentara en el palacete de propiedad del emir en la isla de Mykonos, que dista a unas horas en barco de Syros.

Damián era consciente que era un asunto delicado y no dejaba de sentir cierto temor, pues nunca había tenido la oportunidad de estar frente a una personalidad de tan alta jerarquía. Se dirigió a la marina y pidió preparan la mejor embarcación de la comandancia e hizo alistar una escuadra de hombres debidamente uniformados para su escolta, con la perspectiva, de conseguir con esto, impresionar favorablemente al emir.

Al día siguiente llegó puntual a su cita y tras una leve espera, fue recibido por su majestad.
En ese momento, se le olvido la razón de su visita y aun más, las preguntas que debía formularle al dignatario. Por lo tanto, como siempre hacía, desplegó su gran sonrisa e hizo la venia protocolaria a un monarca. El emir de Qatar quedó fascinado con este personaje y como pocas veces habían visto, desplegó toda clase de atenciones para con su huésped. Pasaron las horas, pasaron los aperitivos, pasaron unas bellas señoritas con unos platillos de exquisiteces mediterráneas, pasaron unos músicos de instrumentos de cuerdas y la conversación era tan fluida y amena, que nadie tomaba la iniciativa de darla por terminado.

El capitán llego de regresó a Syros al día siguiente, diciendo que había tenido una plática muy importante con el emir, pero sin nada nuevo que agregar a la investigación. No obstante, se pudo entrever, que no había ningún malestar entre el emir y Claudette. Para ese entonces Madame Ruskins, aun seguía en su yate anclada frente a las costas de Syros. Algunos comentaban que estaba escribiendo su más importante novela y otros aventuraban en asegurar que era un poema.

Se supo por mademoiselle Hipólita, mucama personal de Claudette, que el capitán Dimitrio visitó a la escritora en varias ocasiones y que al parecer le hicieron mucho bien para recuperarse un poco de la desaparición de su Abdullah. Por otra parte, los asistentes del capitán Demitrio, manifestaban después de cada visita que su jefe hacía la escritora, que la investigación avanzaba conforme a lo previsto.

Varios países enviaron cuadrillas de expertos buceadores para inspeccionar detalladamente las aguas mediterráneas en busca de alguna pista del jeque, pero lo máximo que llegaron a encontrar flotando en el agua, fue una cigarrillera de plata marcada con sus iniciales en laca.

Claudette regresó a París al cabo de un tiempo y se supo por fuentes fidedignas, que recibió una gran herencia de su desaparecido esposo. También se conoció, que Madame Ruskins pasaba frecuentemente largas temporadas con su suegro en Qatar. Algunas de sus mejoras novelas, estuvieron inspiradas en la corte real de este lejano país árabe y sus libros siguieron vendiéndose con bastante éxito. La escritora no dejó de alternar en los principales salones de Paris y de hacer algunos escándalos que llenaban las primeras páginas de los tabloides. Hasta que un día, sin que se pueda definir cuándo ni por qué, desapareció de las noticias, no se le volvió a ver en ninguna parte, no se supo a quién frecuentaba, ni existen fotografías de ella asistiendo a algún evento. Fue como cerrar la cortina después del acto triunfal, donde los espectadores atónitos se levantan y se van.

Del capitán Demian Demitrio se supo que renunció a la marina poco después. Nunca se pudo esclarecer el misterio de la desaparición del jeque, ni los posibles motivos de esta. Se dice que viajó a Qatar para prestar sus valiosos conocimientos en materia de investigación al servicio del emir, quien a su vez, valoró considerablemente su aporte y lo hizo un hombre muy rico, dueño de una empresa naviera de transporte petrolero. También fue miembro importante de la junta directiva de la unión de bancos árabes en Nueva York y su sonrisa figuró en la revista People y Hola de España, como la más seductora durantes varios años.

Madame Claudette Ruskins fue enterrada de manera muy discreta una tarde, pocos días de su muerte, bajo una lluvia tenue y un cielo gris, en el cementerio de Père Lachaise, con la asistencia de un reducido número de presentes, que la acompañaron a su tumba. La escritora se llevó con ella la única posibilidad de saber qué pasó esa noche en el yate y la suerte del novio en las aguas de azul profundo del mediterráneo.


Enero 2010